La edificación con el sistema en seco es una técnica reduce los tiempos de obra frente a la construcción tradicional, evita demoras por clima y permite fijar precios cerrados. Expertos del sector explican por qué el método modular y el steel framing se consolidan como la alternativa más eficiente frente a la construcción tradicional, además de que se puede construir un inmueble de tres ambientes en 90 días gracias al hacerse modular en fábrica donde no hay días perdidos por lluvia ni imprevistos en terreno, y el precio de construcción se mantiene cerrado durante todo el proceso.
Una alternativa más eficiente y sustentable
El sistema en seco —con variantes como el steel framing o construcción modular— se apoya en estructuras de acero galvanizado y paneles prefabricados que reemplazan al ladrillo y cemento. La clave, además de la rapidez, está en la eficiencia térmica y en la reducción de costos operativos.
Francisco Pedrazzi, presidente del Instituto de Construcción en Seco (INCOSE), precisó: “El costo total de una obra en steel framing es similar o hasta un 10% menor que una construcción húmeda. Pero donde realmente se nota la diferencia es en el uso: el steel framing reduce los costos de calefacción y aire acondicionado en un 60% respecto a la obra tradicional. Es ahorro pleno durante toda la vida útil de la vivienda”. El sistema también reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, menor desperdicio y una obra más limpia.
Materiales y tecnología detrás del sistema
Los materiales más usados en la construcción en seco son los perfiles de acero galvanizado para la estructura, junto con aislantes térmicos como lana de vidrio y poliestireno expandido (EPS). En los interiores predominan las placas de yeso y, en el exterior, placas cementicias o de fibroyeso.
Pedrazzi apunta que la tecnología también evolucionó: “Hoy se usa el sistema EIFS (External Insulation and Finishing System, de aislamiento y acabado exterior en español), que combina un aislante térmico de EPS con una terminación flexible reforzada con mallas de fibra de vidrio. Esto permite lograr altos niveles de eficiencia energética y durabilidad sin aumentar el costo”.
El tiempo como ventaja decisiva
El plazo de ejecución es uno de los factores más valorados en la elección del sistema constructivo. Según los especialistas, acortar los tiempos de obra impacta en los costos financieros y en la rentabilidad final.
Pedrazzi lo sintetiza así:
Más metros útiles y costos previsibles
Además de la velocidad, la construcción en seco ofrece otra ventaja: mayor superficie útil. Al tener paredes más delgadas —de 14 o 15 cm frente a los 35 o 45 cm de una pared de ladrillo— se ganan metros habitables sin alterar la superficie edificable.
Federico Azzollini, socio gerente de Icon+, sostuvo que esta diferencia también repercute en el valor final: “La construcción en seco es entre un 12% y un 15% más económica que la tradicional. Y al ser más rápida, la inflación impacta menos durante el proceso. Esto le da previsibilidad al inversor, porque el precio no se ajusta sobre la marcha”.
En la construcción en seco, la mano de obra representa un 30% o 40% del total, y los materiales el resto. Con la apertura de importaciones y una mano de obra que seguirá subiendo, el sistema se vuelve cada vez más atractivo por sus precios
La construcción en seco permite diseñar unidades adaptables, ampliar sin complicaciones y mantener costos estables en contextos de inflación.
FUENTE: TN