TIPs para cuidar ventanas y persianas frente a intensos vientos

TIPs para cuidar ventanas y persianas frente a intensos vientos

Fuente de imagen: iStock

Las fuertes ráfagas de viento que suceden con las fuertes lluvias que se están dando últimamente, hacen que se deban revisar cierres, marcos y elementos sueltos en fachadas de hogares y edificios

Si fallan, el vendaval puede convertir cristales, láminas de las persianas y los marcos en auténticos proyectiles, multiplicar los daños interiores y poner en riesgo la integridad física de quienes están dentro y fuera del inmueble

Prevención y cuidados

El primer paso es revisar el estado real de cada cerramiento, especialmente en fachadas expuestas, áticos, esquinas y pisos altos, donde el viento se acelera. Conviene comprobar que los marcos no tengan holguras, que los cierres encajen bien y que no haya fisuras en silicona o juntas que puedan desencajarse con el golpe de aire. Un truco útil es que en un día ventoso, pasa la mano alrededor del marco de la ventana; si ves que hay corriente de aire o vibración, ahí tienes un punto débil que puede fallar cuando el anemómetro marque valores extremos.

Seguridad

Ya habiendo fuertes ráfagas de viento, la prioridad es asegurar todo lo que pueda moverse o vibrar alrededor de las ventanas. Retira macetas, muebles ligeros, tendederos o adornos del alféizar y de los balcones, porque el viento puede levantarlos y golpearlos contra los cristales o tirarlos a la calle. Cierra siempre las hojas con el mecanismo de bloqueo, nunca las dejes entornadas para ventilar, y, si hay porticones o contraventanas, mantén solo una capa exterior bien anclada para evitar que dos elementos choquen entre sí a gran velocidad.

Persianas

Las persianas son otro punto crítico, si quedan semiabiertas, el viento las hace vibrar, golpean el cajón y pueden llegar a arrancarse de las guías. Para minimizar riesgos, en episodios de rachas muy intensas es preferible bajarlas del todo y bloquear la cinta o el motor para que no suban y bajen con cada embestida.

En modelos antiguos de PVC o con lamas muy ligeras, algunos técnicos recomiendan dejarlas subidas y confiar solo en el acristalamiento si la estructura es muy débil, pero en la mayoría de las viviendas es preferible la opción de persianas totalmente cerradas.

                                       Fuente de imagen: casaciambarella.com

Ventanas

En ventanas correderas o con cierres antiguos, un refuerzo sencillo y rápido es utilizar topes, listones de madera o barras de seguridad apoyadas entre la hoja y el marco para impedir que el viento las abra.

También ayuda bloquear manetas con pequeños pasadores o bridas reutilizables para evitar aperturas involuntarias si la presión del aire supera la resistencia del herraje. Si hay filtraciones de aire que generan zumbidos o vibraciones, se pueden amortiguar de forma provisional con burletes adhesivos, trapos enrollados o cinta en los puntos más conflictivos hasta que pase el temporal.

Galerías y patios de luces

En edificios con galerías y patios de luces, hay que tener cuidado en caso de cerramientos de aluminio ligeros o balcones acristalados, porque el viento puede comportarse como en un túnel, concentrando la fuerza en esquinas y rincones.

En estos casos, interesa cerrar todas las puertas de acceso y evitar crear un efecto vela, abriendo al mismo tiempo hacia la calle y hacia el interior, porque se genera un pasillo de aire que multiplica las presiones.

Si la vivienda tiene dos fachadas opuestas, es mejor mantener una de ellas cerradas durante los vientos más fuertes para que el vendaval no atraviese el piso de lado a lado.

FUENTE: elPeriodico.com