Científicos están desarrollando un material de construcción renovable hecha a base de tierra, agua y cartón reciclado que reemplazaría al cemento

Científicos están desarrollando un material de construcción renovable hecha a base de tierra, agua y cartón reciclado que reemplazaría al cemento

Fuente de imagen:Rosario3

El nuevo material, denominado tierra apisonada confinada con cartón (CCRE), fusiona suelo compactado con tubos de cartón reciclados para formar un sistema de muros sencillo pero resistente

 Ahora apareció esta nueva opción para construir reemplazando el cemento, las casas ahora se pueden construir con tierra, agua y cartón. Suena imposible (o por lo menos algo que no se hace desde hace siglos), pero no lo es. En un laboratorio de Melbourne, es posible que un equipo de ingenieros haya desencadenado un cambio en la industria de la construcción, según informan desde ScienceDaily.

Investigadores de la Universidad Royal Melbourne Institute of Technology, han desarrollado un nuevo material de construcción hecho completamente de tierra, agua y cartón reciclado. Diseñado para edificios de baja altura, el material es estructuralmente sólido, ampliamente accesible y significativamente menos contaminante que el hormigón convencional.

El cemento, el aglomerante esencial del hormigón, representa casi el 8% de las emisiones globales anuales de dióxido de carbono, según datos de la Agencia de Protección Ambiental de U.S.A. Si bien se han explorado alternativas durante décadas, ninguna logro el equilibrio perfecto entre asequibilidad, durabilidad y desempeño ambiental, hasta ahora.

El nuevo material, denominado tierra apisonada confinada con cartón (cardboard-confined rammed earth) fusiona suelo compactado con tubos de cartón reciclados para formar un sistema de muros sencillo pero resistente. Según el equipo de investigación, este método genera una cuarta parte de la huella de carbono del hormigón y su producción cuesta menos de un tercio.

Uso del nuevo material

Las primeras pruebas sugieren que el material podría prosperar en regiones cálidas con recursos limitados, donde los materiales de construcción que requieren un alto consumo energético resultan poco prácticos. Pero más allá de la geografía, este material representa un cambio potencialmente sistémico, uno que replantea los fundamentos de la construcción moderna.

Las técnicas tradicionales de tapial se han usado durante miles de años para comprimir el suelo húmedo y darle forma sólida. Pero, en las aplicaciones modernas, se suele añadir cemento para cumplir con las normas estructurales, anulando así muchas de sus ventajas medioambientales.

“La construcción moderna con tierra apisonada compacta el suelo con cemento añadido para darle resistencia. El uso de cemento es excesivo dada la espesura natural de los muros de tierra apisonada”, afirma el Dr. Jiaming Ma, autor principal del estudio, en una entrevista publicada por el medio anteriormente mencionado.

Sostenibilidad y economía

Al envolver el suelo compactado con tubos cilíndricos de cartón, el equipo de Ma descubrió que podían mantener la resistencia sin usar cemento. El resultado es una envolvente estructural que previene el agrietamiento y soporta cargas verticales sin altas emisiones ni procesos industriales. Además, el material es reciclable y reutilizable, lo que permite minimizar o evitar por completo los residuos generados durante la construcción.

Solo en Australia, más de 2,2 millones de toneladas de papel y cartón se envían a vertederos cada año. Reorientar incluso una parte de esos residuos hacia la construcción con materiales reciclados podría generar grandes beneficios ambientales y económicos, según recogido en la revista Case Studies in Construction Materials.

Según el equipo de investigación, el este material se puede producir directamente in situ, compactando una mezcla de tierra y agua dentro de moldes de cartón reciclado. El proceso se puede realizar manualmente o con maquinaria de baja potencia, eliminando la necesidad de fábricas centralizadas o transporte pesado.

“En lugar de transportar toneladas de ladrillos, acero y hormigón, los constructores solo necesitarían traer cartón ligero, ya que casi todo el material se puede obtener en el sitio”, explica el profesor emérito Yi Min ‘Mike’ Xie, autor correspondiente del estudio.

Fuente de imagen: El Cronista

Beneficios del nuevo material

Esta cadena de suministro optimizada podría hacer que la construcción sostenible sea valiosa para regiones remotas con infraestructura deficiente o recursos de construcción limitados. Además, se ajusta a las tendencias más amplias de construcción localizada y baja en carbono, particularmente en países que enfrentan crisis de vivienda en medio del cambio climático.

Las propiedades térmicas de la tierra compactada aumentan su utilidad en climas cálidos. La tierra apisonada es conocida por su alta masa térmica, que ayuda a regular la temperatura y la humedad interiores. Según señala Ma, “los edificios de tierra apisonada son ideales en climas cálidos porque su alta masa térmica regula de forma natural la temperatura y la humedad interiores, reduciendo la necesidad de refrigeración mecánica y las emisiones de carbono”.

La resistencia del material depende del grosor de los tubos de cartón, una variable que el equipo ya ha modelado. Esta modularidad permite la personalización para distintos tipos de edificios y requisitos estructurales. Para aplicaciones de alto rendimiento, los investigadores probaron una versión que incorpora fibra de carbono para reforzar la matriz de tierra, demostrando niveles de resistencia comparables a los del hormigón avanzado.

Una tendencia hacia la sostenibilidad

A diferencia de muchas innovaciones ecológicas especulativas, la CCRE parece inmediatamente viable: no depende de materiales difícilmente accesibles, tecnologías costosas ni largas cadenas de suministro. Sus componentes básicos, tierra, agua y residuos, están presentes en todas partes. Esa simplicidad podría ser su mayor fortaleza.

Esta investigación se alinea con una tendencia más amplia hacia el uso de materiales de construcción de origen natural, como el hormigón de cáñamo y los compuestos de micelio, que están teniendo influencia en la industria de la construcción por su bajo impacto ambiental. Pero, el CCRE destaca por su practicidad: se puede mezclar, moldear y ensamblar in situ.

 

FUENTE: infobae